Se llamaba
Marcelo. Era mi bisabuelo. Persona que el día de hoy recuerdo especialmente por
la celebración del día de muertos y porque mi madre siempre tiene a bien poner
una ofrenda en honor a todos nuestros muertos. Tradición que lleva puntualmente
año con año y me invita a reflexionar. El era un hombre sencillo y muy
trabajador. Aun cuando solamente pude estar con él los primeros años de mi vida
pues en el 77 se nos fue, quedó su huella. Su vida fue lo que llamo el camino a
la trascendencia. A pesar de sus humildes inicios pues vivía en la pobreza
extrema, mi abuela dormía en, literalmente, un huacal pues no había dinero para
comprarle una cuna, Marcelo se fue abriendo paso y la curiosidad lo llevó a
hacer cosas que en el país eran totalmente nuevas. Cuando no se conocía el
permanente en la ciudad de México, fue él quien lo introdujo en un salón de
belleza en los límites de las colonias Condesa y Roma. También fue quien empezó
a rentar trajes para caballero pues en las colonias como la Guerrero, los hombres
tenían que asistir a eventos o entrevistas de trabajo y no tenían en su guardarropa
esas piezas. Lo anterior fue el inicio de una carrera muy exitosa que ha dado
sustento a cuatro generaciones y que ayudó a cambiar la cultura de sus más
cercanos. Su huella está presente. ¡Gracías Marcelo!
viernes, noviembre 02, 2018
martes, octubre 23, 2018
Maestros aburridos y educación en línea
Pregunté a un grupo de jóvenes sobre sus maestros y muchos de ellos me dijeron que en términos generales sus maestros eran aburridos. Sin embargo, les pregunté si se habían puesto a pensar que también hay alumnos aburridos y en ocasiones muy aburridos. Eso les llamó la atención.
Les dije, así como ustedes no quieren tener maestros aburridos el maestro tampoco quiere encontrarse con alumnos aburridos y apáticos. Pareciera que el hecho de ser maestro es automáticamente un referente para que éste te cambie la vida sin que el estudiante ponga parte de esfuerzo para que esto pase.
No quiero quitarle la responsabilidad al maestro de hacer de sus clases experiencias que mantengan al alumno enganchado, pero tampoco quiero que se vuelva una actividad de monólogo en donde no haya interacción.
De hecho, una de las razones por las cuales no he entrado en la capacitación en línea es porque me hace falta esa herramienta para interactuar de manera inmediata con el alumno, pero si el maestro simplemente tiene al alumno pasivo que se sienta y pretende escuchar la clase, entonces la educación en línea siempre será una mejor herramienta para las dos partes.
domingo, octubre 21, 2018
Cuando 2+2=5
Tengo la
dicha de dar una clase de historia en una universidad local. Muchos de mis
estudiantes son jóvenes muy brillantes, pero a quienes poco a poco se les han
ido cortando las alas.
En mi clase
pasada hice una pregunta sencilla, la pregunta era cuánto es 2+2 y antes de que
me dieran una respuesta escribí en el pizarrón 5.
La
respuesta les hizo dudar pues no era posible que ante una suma tan sencilla
hubiera más de una respuesta.
Lo que
traté de decirles en esa clase es que mucha de la información que reciben de mi
o de otras fuentes no la analizan y la toman como si esta fuera cierta.
¿Qué hay si
esta información que hasta el momento tienes es como 2+2 igual a 5? Pregunté. ¿Y
si toda esa información que has recibido no solamente en esta clase sino en
muchas de las clases no ha sido correcta? ¿Qué es lo que tienes?
Por lo
anterior les invité a que dudaran de lo que les dijera o leyeran. Deberán de
despertar del letargo, un letargo que posiblemente deje a muchos genios en el
camino de la frustración.
Un camino
que los maestros hemos ayudado a crear pero que también tenemos la posibilidad
de cambiar si estamos comprometidos con la creación por encima de la
repetición.
Confusión
Escucho, leo, veo. Mensajes por doquier. Expertos y los que no los son constantemente me bombardean. Creo que soy un ignorante y decido tomar el tiempo para en lugar de crear, mantener una posición de espectador. Esta posición es la que nos han enseñado desde la escuela.
Cuando llegamos a la escuela, tomamos assiento después de dar el buen día al maestro sabemos que nuestra posición es la de recibir información sin preguntar muchas cosas como la relevancia de la misma o la utlidad que se le pudiera dar en el momento que la estamos recibiendo y es aasí como pasamos u entrenamiento de muchos años.
Cuando queremos dar un cambio y queremos crear es cuando llega la confusión, queremos saber si esto es mejor que aquello. Deseamos encontrar la venia que en la escuela nos daba el profesor por medio de una calificación al mes. Esto quería decir que eramos buenos y que repetir lo que nos daban en la escuela era la mejor receta para ser aceptado socialmente.
Al tiempo, nos damos cuenta que admiramos lo distinto, eso que no se repite como en la escuela, lo diferente y lo que inspira a otros a hacer grandes cosas.
Cuando llegamos a la escuela, tomamos assiento después de dar el buen día al maestro sabemos que nuestra posición es la de recibir información sin preguntar muchas cosas como la relevancia de la misma o la utlidad que se le pudiera dar en el momento que la estamos recibiendo y es aasí como pasamos u entrenamiento de muchos años.
Cuando queremos dar un cambio y queremos crear es cuando llega la confusión, queremos saber si esto es mejor que aquello. Deseamos encontrar la venia que en la escuela nos daba el profesor por medio de una calificación al mes. Esto quería decir que eramos buenos y que repetir lo que nos daban en la escuela era la mejor receta para ser aceptado socialmente.
Al tiempo, nos damos cuenta que admiramos lo distinto, eso que no se repite como en la escuela, lo diferente y lo que inspira a otros a hacer grandes cosas.
Hacer mercadotecnia
Hacer
mercadotecnia es cuatro cosas:
Primero,
debemos entender las necesidades de nuestros clientes, en otras palabras,
debemos saber cuál es el problema que tienen y determinar si tenemos el
producto o servicio que pueda resolver ese problema.
En segundo
lugar, esté el valorar qué es lo importante para el cliente una vez que hayamos
determinado el problema a resolver pues aun cuando haya un problema, esto no
significa que éste ocupe un lugar predominante para el cliente. Lo que quiero
decir es que la persona posiblemente acepte que tiene un problema, pero entre
su larga lista tal vez tu producto o servicio no sea su prioridad.
En tercer
lugar, está el crear un mensaje que se adecue a las necesidades de ambos. Por
un lado, el emisor debe ser claro en su propuesta de valor y por el otro lado
el receptor deberá recibir las palabras que le inviten a tomar acción.
En cuarto
sitio, habremos de actuar pues independientemente de toda la información que
podamos tener en relación a nuestro producto y servicio, así como las
preferencias de nuestros clientes, es fundamental que el conocimiento no se
quede en ello, sino que pase de la teoría a la práctica pues hay muchos
ejemplos de empresas que tienen un excelente producto que resuelve necesidades
específicas pero que se ha quedado atrás por la falta de acción.
El cliente nunca tiene la razón
¿Qué pasa
cuando el cliente nunca tiene la razón?
Ahora
entiendo el porqué de los resultados cuando la arrogancia le gana a la
vulnerabilidad.
En muchas
de las ocasiones tratamos de hacer cosas que consideramos valiosas, pero esto
no significa que el hacerlas por mucho tiempo o dedicación implique que están
bien hechas para quienes están dedicadas (el cliente).
Habremos de
esperar ciertos comentarios de nuestro trabajo. Muchas veces estos comentarios
serán negativos, pero no por esto nuestra actitud debe ser de cerrazón sino al
contrario, ésta debe ser de apertura y aprendizaje.
Es claro
que los comentarios negativos le pegarán un knock
out a nuestro ego y eso es lo más
doloroso, sin embargo debemos tener la humildad de reconocer que nuestro
trabajo aun cuando tiene mucho empeño, no satisface al cliente.
Si nosotros
queremos mejorar nuestra oferta, debemos escuchar y actuar en la medida que los
cambios permitan integrar un mejor servicio.
Es pues que
cuando tú crees el cliente no tiene la razón, lo que pasará es que éste irá a
otros lugares en donde se cumpla su expectativa y aunque tú pudiste reaccionar
a los comentarios y ofrecer un servicio de acuerdo a sus expectativas,
decidiste cerrarte y cerrar la posibilidad de crecer.
viernes, octubre 19, 2018
Seguridad
Cuando alguien
te dice que lo importante es tener casa, vestido y sustento es cuando entiendes
muchas cosas.
En el
consiente colectivo está esa idea. Idea que nos han inculcado a mucho de nosotros
que nacimos en algún país de latino américa.
Fue hasta
hoy que lo repetía sin analizar lo que estaba detrás de ello, pero esto se acabó.
Respondí que eso no es importante en la vida. Creo que hay otros elementos más
importantes y cada quien le dará el valor que considere oportuno a cada uno,
pero lo relevante es hacer esa diferenciación porque aunque es bueno que exista
la casa, el vestido y el sustento siempre debe de haber algo más que nos invite
seguir el camino. De otra manera el camino será recorrido cuando se tenga esa
casa, ese vestido y ese sustento que en muchas de las ocasiones ni siquiera fue
fruto del trabajo del individuo sino beneficio que se obtuvo indirectamente
pues muchos adultos siguen viviendo en la casa de sus padres, comiendo en la
cocina de la madre, vistiendo los regalos y así sigue la lista de dependencia.
Es tiempo
de dar un giro a esa idea de que la “seguridad” es lo importante y que demos
rienda a suelta a la “inestabilidad”.
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