lunes, agosto 03, 2020

¡Vamos a movernos de nuestra zona de confort!

Esta es una frase que escuchamos frecuentemente. Lo que no escuchamos en esa recomendación es: hacia dónde movernos.


Lo fácil es dejar de hacer lo que hacemos, pero esto no significa que habremos de tomar el camino para aquello que nos permitirá crecer pues no nos hemos dado el tiempo para crear ese mapa que nos llevará a nuestro destino.


Por más incómodos que estemos, no creo que sea una buena alternativa dejar a un lado lo cómodo por lo desconocido. Démonos un tiempo para dibujar el mapa y así abandonar nuestra zona de confort.

Goliat vs David

¿Por qué es mejor sacarle la vuelta a los grandes?

¿Tienes una empresa pequeña o mediana tratando de quitarle el mercado a una grande?

En muchas ocasiones creemos que tenemos un mejor producto o servicio y que ese “ventaja” será la llave que nos abrirá las puertas para llegar y dominar un mercado que ha estado tradicionalmente dominado por grandes empresas.

Estoy de acuerdo que esa creencia puede ser más que eso y que tengas la evidencia para probar que tu producto es mejor sin embargo cuando estamos en una competencia en donde los grandes tienen más que un gran producto o servicio, entonces nos debemos preguntar si estamos preparados en varios frentes.

Varios frentes, porque aunque nuestros productos o servicios sean mejores, eso no garantiza otros elementos que debemos de tomar en cuenta para poder lograr quitarles gran parte del pastel. Por ejemplo, ¿tienes la capacidad financiera para abrir los canales de distribución necesarios para llegar a cada día un mayor número de clientes en forma rápida? ¿tienes la capacidad para contratar de manera inmediata a un equipo de ventas para que tu producto o servicio sea puesto en las manos del comprador? Como éstas, habrá muchas otras preguntas similares.

El punto aquí es pensar en estrategias que nada tienen que ver con replicar lo que hacen las grades y es eso precisamente el reto: encontrar una solución diferente para realmente mover el mercado.


Creo

Así como todos creemos en muchas cosas, también no creemos en muchas otras.

Creemos que la escuela será un elemento clave para que nuestro futuro sea prometedor.

Creemos que el doctor nos ayudará a curar esa enfermedad que nos aqueja.

Creemos que el mentor nos pintará el camino a seguir.

Las preguntas aquí son ¿qué tendría que pasar para que cambiáramos esas creencias? ¿quién sería la voz autorizada a escuchar? ¿cuál sería la evidencia que necesitaríamos ver?


La llave mágica

Tengo la llave mágica. Esa llave que abrirá la puerta que tiene preparada la sorpresa más grande de mi vida.

Al tiempo, tengo miles de puertas frente a mí.

¿De qué me sirve esa llave mágica si no sé qué puerta debo abrir? De nada.

Para usar esa llave, necesitamos conocer la puerta que queremos abrir, de otra manera, la una sin la otra nunca nos llevará a ese mágico fin.


sábado, agosto 01, 2020

Wi-Fi vs Lo-Fi

Vengo de una generación en donde tenía que llegar a mi casa para poder responder las llamadas de los amigos y cuando estábamos en el teléfono, las conversaciones se alargaban por varios minutos en incluso horas. 

Vengo de una generación en donde tenía que escribir una carta entera para contarle a mi abuela que vivía en otra ciudad sobre mis aventuras y travesuras.

Vengo de una generación en donde preferíamos la comida lenta a la rápida pues no era la comida lo importante sino la convivencia con los compañeros de la universidad o de la escuela.

Vengo de una generación en donde el respeto a los ancianos, bebés, animales, padres y maestros eran nuestra prioridad pues sabemos que el respetarlos a ellos es respetarnos a nosotros mismos.

Vengo de una generación en donde había mucho desacuerdo en los puntos de vista pero esos desacuerdos no se arreglaban con odio sino con argumentos.

Lo anterior me dice que vengo de una generación lo-fi. 

¿Qué hacer con el tiempo que optimizamos?

¿Leer, escribir, ayudar a otros?


Hoy en día, estamos preocupados por hacer ciertas actividades en el menor tiempo posible, preferimos tal vez usar el auto pues nos llevará de A a B en menos tiempo que caminando. Envíamos un correo electrónico a nuestro amigo pues así evitamos ir a la oficina de correo, comprar estampillas y enviar la carta por ese medio.


La lista de muchas de las cosas que hacemos tienen esa justificación.


La pregunta es: ¿qué has hecho con el tiempo que te queda libre por haber optimizado tus actividades? ¿tienes más clientes satisfechos por haber llegado a tu oficina 30 minutos antes por haber llegado en tu auto? ¿la relación con tu amigo a mejorado porque ahora envías correos electrónicos y el tiempo que utilizabas para ir a la oficina de correo ahora lo haces para pensar en otras maneras de mejorar la relación?


La realidad es que así fuera, muchas de las personas verían mejores resultados en muchos aspectos de sus vidas, sin embargo mucho de ese tiempo que optimizamos según nosotros, se va en actividades que no nos generan valor y mucho menos generan valor para quienes están a nuestro alrededor.

jueves, mayo 28, 2020

¿Qué palabras usas para describirte?


¿Cuáles han sido las palabras que conoces y te has dicho muchas veces para describirte? Quizá toda la vida te has dicho que eres una víctima, un perdedor, poco inteligente, falto de disciplina, malo para esto o para eso otro.

Cuando nos repetimos estas palabras, no es coincidencia que nuestras acciones sean congruentes con esas palabras. Si lo quiero decir de otra manera, siempre haces salir lo que tu inconsciente dice, independientemente de lo que quieres hacer.  Hay poca alineación entre lo que quieres y lo que esperas.

Es por ello se vuelve necesario que cambies de tu vocabulario ciertas palabras. Esas palabras que has utilizado siempre son las que en algún momento dado te pueden estar frenando para lograr alguno de los objetivos importantes en tu vida.

En este entendido, demos paso a abrir un diccionario y empezar a escribir las palabras con las que esperamos identificarnos. Y subrayo esperamos y no queremos porque el querer es superficial mientras la esperanza va adentro.

Además de generar esa esperanza, trata de sentir e imaginarte con esa palabra como parte de ti. El ejercicio no es racional, fundamentalmente lo debes de sentir y esta parte es fundamental para lograr cambios en nuestra actitud y nuestro comportamiento.



Una historia de números y encuentros mágicos (Cuento)

Había una vez una joven de nombre Lourdes, cuyo corazón latía al ritmo de la escuela. Sus notas destacaban siempre por su excelencia, result...