La mañana
Despierto y no estás a mi lado
sin embargo, sé que estás
te extraño, pero no siempre
recuerdo que estás
estás en mi corazón
mi corazón se llena de paz
La mañana
Despierto y no estás a mi lado
sin embargo, sé que estás
te extraño, pero no siempre
recuerdo que estás
estás en mi corazón
mi corazón se llena de paz
Si no fuese por la muerte
tal vez no
estaría escribiendo estas líneas
tal vez no
existiría la urgencia de llegar
tal vez no
habría intención de amar
es así como
doy gracias a la muerte porque me empuja a escribir, llegar y amar.
Escuchó su voz suave
suave como un pétalo tocando la piel
un mensaje de amor
que se repite cada segundo en el corazón
un mensaje de esperanza
que le recuerda su misión
misión de explorar rincones difíciles de tocar
pero una vez tocados y luego enfrentados
generarán paz.
esa ansiedad
viene de la contradicción
contradicción
entre lo que quiero y puedo hacer
lo que
quiero es lo sublime, lo que me hará un mejor ser
pues siempre
está el camino
que no me
ha dejado mover
es pues, tiempo
de desenvainar la espada y como guerrero luchar
luchar por
esos ideales, dejando el miedo atrás.
Duermo con la esperanza
la esperanza
de despertar
despertar para
no encontrar resistencia
resistencia
que siempre está
está para
hacer de la vida
un proceso
interesante y retador
interesante
por su naturaleza cambiante
retador por
su fuerza para dominar
dominar la
intención
intención de
alcanzar
alcanzar un
punto más alto
y con ello
trascender para dormir en paz.
No me molesta el político por su ineptitud
estoy
molesto conmigo
a pesar de
saber que puedo ayudar, he decidido esperar
esperar a
que todas las fichas se pongan en su lugar
a que
llegue el momento ideal
a que un
rayo me ilumine
en fin, la
lista no parará
la fuerza
está aquí
nunca en lo
que se ve allá.
Podemos enfocarnos en dos aspectos: El primero trata de encauzar nuestras fortalezas; mientras el segundo girar alrededor de encarar aquello que nos hace falta.
Por un lado,
el desarrollar nuestras fortalezas nos permite conocernos pues sabremos de lo
que somos capaces. Este desarrollo implica trabajar constantemente en algunos
aspectos como conocimiento de uno mismo, control de la ira y las pasiones,
búsqueda de armonía en nuestro interior y, fortalecimiento de la disciplina.
Sin embargo, tradicionalmente hemos sido entrenados para pensar que lo exterior
es más fuerte a lo interior y motivo por el cual hemos sido lentos para dar los
pasos y movernos a un sitio de control de la situación y no de dependencia.
Por otro
lado, el depender de las fuerzas exteriores para determinar nuestras acciones
nos deja en una posición de desventaja pues reconocemos la existencia de algo
más fuerte que nuestra voluntad para lograr nuestros fines. Es pues que muchos
hemos culpado a la economía, a nuestros padres, al clima y a una lista muy larga
de nuestros infortunios y falta de resultados.
Una vez
discutidas las dos posiciones, sería interesante hacer experimentos en donde,
por ejemplo, a una persona quien se ha quejado por la mala economía de un país
como motivo por el cual no haya desarrollado su negocio, se moviera a un país con
una situación económica mejor siguiendo las mismas prácticas empresariales de
siempre. Posiblemente más de una persona ya está pensando en esta opción, pero
el simple hecho de moverse a otra posición es pasar de la lucha exterior a la
interior.
Había una vez una joven de nombre Lourdes, cuyo corazón latía al ritmo de la escuela. Sus notas destacaban siempre por su excelencia, result...