Cae esa hojuela
cae esa hojuela
despacio cae
cae esa hojuela
lenta llegada
frío desata.
Quizá he fallado o no he querido ganar
creo que ha sido una combinación de ambos.
He fallado cuando no he creído en mi
he fallado pues la voz dañina reina
he fallado cuando dejo de soñar
éstas son las fallas significativas
me han dejado parálisis para actuar.
Pero tampoco he deseado ganar
pues para mi ganar ha sido perder.
Gané un juguete, pero perdí una madre
gané independencia, pero perdí un padre
gané un título, pero perdí un amigo
sigue la reflexión: tal vez he fallado
sigo pensando: no he querido ganar.
Abro ese libro con la esperanza de encontrar una respuesta
respuesta a
un problema ancestral
amamos la
guerra o al menos el concepto de ésta
La mañana
Despierto y no estás a mi lado
sin embargo, sé que estás
te extraño, pero no siempre
recuerdo que estás
estás en mi corazón
mi corazón se llena de paz
Si no fuese por la muerte
tal vez no
estaría escribiendo estas líneas
tal vez no
existiría la urgencia de llegar
tal vez no
habría intención de amar
es así como
doy gracias a la muerte porque me empuja a escribir, llegar y amar.
Escuchó su voz suave
suave como un pétalo tocando la piel
un mensaje de amor
que se repite cada segundo en el corazón
un mensaje de esperanza
que le recuerda su misión
misión de explorar rincones difíciles de tocar
pero una vez tocados y luego enfrentados
generarán paz.
esa ansiedad
viene de la contradicción
contradicción
entre lo que quiero y puedo hacer
lo que
quiero es lo sublime, lo que me hará un mejor ser
pues siempre
está el camino
que no me
ha dejado mover
es pues, tiempo
de desenvainar la espada y como guerrero luchar
luchar por
esos ideales, dejando el miedo atrás.
Había una vez una joven de nombre Lourdes, cuyo corazón latía al ritmo de la escuela. Sus notas destacaban siempre por su excelencia, result...